Stilettos, peep-toes, de salón, de tacón tipo carrete,
plataformas, planos… parece que existen tantos tipos de zapato femenino
como mujeres en el mundo. La pasión por los tacones nos viene de lejos:
existen pinturas del Antiguo Egipto que muestran a mujeres (y hombres)
sobre un calzado con tacón elevado, pero fue en el s. XVI cuando se
popularizó su uso. Y es normal: estilizan las piernas y nos hacen ganar
altura. Los tacones elevan nuestro nivel de seguridad y autoestima. El
gran Manolo Blahnik afirma que “cuando una mujer me
pregunta qué pienso de los tacones altos, les digo que prueben un par.
Si no ven la magia entonces deben pegarse a las zapatillas.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario